Compartir experiencias con estudiantes es una de las actividades que más disfruto. La Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco me invitó a participar en las jornadas de bienvenida, y fue una experiencia increíble.
Conectar con los jóvenes
Los estudiantes que recién comienzan la universidad están en un momento de cambios y decisiones importantes. Muchos llegan desde otras ciudades, lejos de sus familias, enfrentando nuevos desafíos.
Mi mensaje fue simple: el deporte y la vida universitaria pueden ir de la mano. No hay que elegir entre estudiar y hacer lo que te apasiona. Se puede todo, con organización y determinación.
Deporte y superación
Les conté mi historia: cómo el deporte me enseñó disciplina, perseverancia, trabajo en equipo. Cómo cada desafío en la montaña o en la bici me preparó para enfrentar otros desafíos en la vida.
Hablamos sobre metas, sobre cómo dividir un gran objetivo en pequeños pasos alcanzables. Sobre la importancia de celebrar cada logro, por pequeño que parezca.
La Patagonia como escenario
Estudiar en la Patagonia es un privilegio. Tenés la montaña, los lagos, los senderos a minutos de la universidad. Es el lugar perfecto para combinar estudio y aventura.
Les mostré fotos de mis expediciones, de los lugares increíbles que tenemos cerca. Muchos no conocían las posibilidades que ofrece la región para practicar deportes de aventura.
Preguntas y respuestas
La parte que más disfruté fue el intercambio con los estudiantes. Las preguntas fueron variadas: desde cómo empezar en el parapente hasta cómo manejar el miedo en situaciones extremas.
Algunos me preguntaron sobre nutrición deportiva, otros sobre cómo conseguir sponsors, otros sobre cómo equilibrar entrenamiento y estudio. Cada pregunta reflejaba sus propias inquietudes y sueños.
Inspirar y ser inspirada
Salí de esa charla tan inspirada como espero haberlos inspirado a ellos. Su energía, sus ganas de aprender, su entusiasmo me recordaron por qué hago lo que hago.
Si mi historia puede motivar a aunque sea una persona a perseguir sus sueños, a no rendirse, a intentar algo nuevo, entonces valió la pena cada palabra compartida.



